Muchos son los que se preguntan qué es exactamente y cómo funciona una caja negra en un avión comercial. Voy a tratar de explicar lo máximo posible y lo más sencillo que pueda el funcionamiento de la caja negra, así como algunas curiosidades de funcionamiento en el Airbus A320.
La primera caja negra data de 1956 por el australiano Dr. David Warren tras una serie de fatídicos accidentes con el De Havilland DH106 Comet. El doctor estuvo implicado en las investigaciones sobre los siniestros acometidos en 1954 y que no habían sobrevivido ningún miembro de la tripulación. Muchos misterios rodeaban los accidente y se le ocurrió que con algún tipo de artilugio grabando algunos datos sería más fácil resolver los accidentes.
La primera cuestión que se nos viene a la cabeza es el por qué de llevar una caja negra. A esto tenemos una respuesta rápida, y es en efecto la funcionalidad básica de una caja negra. En caso de accidente, la caja negra ayudará a esclarecer las causas del accidente, así como posibles soluciones a los problemas destapados por los datos que nos indique. ¿Cómo puede ayudarnos a conocer las causas de un siniestro? La caja negra registrará todos los datos del vuelo, así como funcionamiento y anomalías de los sistemas principales del avión y las grabaciones en cabina de los pilotos y ocupantes en ese momento (pues más de un accidente ha sido causado por alguna otra persona en cabina haciendo lo que no debía). Para todo ello, el sistema está compuesto por una CVR (Cabin Voice Recorder) encargada de grabar las voces y de la FDR (Flight Data Recorder) encargada de recopilar la información que crearán la llamada caja negra.
La FDR funciona registrando entre 18 a más de 1000 parámetros de vuelo, dependiendo del avión. Estos son tales como velocidad, rumbo, altitud, parámetros del motor, estado del tren de aterrizaje, sistema hidráulico,…Para ello emplea un sistema eléctrico que consta de un sistema de plaquetas que detecta automáticamente la configuración de avión y procesan las señales que le llegan de los distintos sensores. La grabación de todo esto se hace de forma digital siguiendo la normativa ARINC para luego poder ser procesado por ordenador. Esta se almacena en una cinta de 118 metros de largo que mediante un motor de poleas graba en ambos sentidos. La FDR imprime la información en la cinta, que gracias al motor va avanzando y retrocediendo; así comprueba la exactitud de los datos grabados. Cuando llega al final, invierte el sentido y sobreescribe la cinta empezando de nuevo por el principio como si de un cassette se tratase. En total, debe poder almacenar 25 horas seguidas de datos de vuelo.
Ahora, no obstante, en lugar de utilizar una cinta física, utilizan circuitos integrados y chips electrónicos dónde se almacena esta información y que son llamados de estado sólido.
La CVR como hemos comentado antes, registra las conversaciones de los pilotos, así como el sonido ambiente de la cabina y las comunicaciones que se hacen a través de los micrófonos del avión. El ruido ambiente se capta mediante un micrófono situado normalmente en el panel superior (overhead) y entre ambos pilotos. Así pues se pueden captar las conversas entre pilotos, el ruido de los motors, warnings que pueda dar el avión, así como otros ruidos como la extensión o retracción del tren de aterrizaje y otros clicks y pops que se puedan dar en cabina. Tan importante es esta información que las grabaciones de la CVR no pueden ser borradas a no ser que el avión esté en tierra, motores apagados y con el freno de estacionamiento puesto. Para grabarlo se utiliza una cinta magnetofónica que graba los 30 últimos minutos de conversación sin interrupción. Lo logra dado que la cinta pasa por tres cabecales: el de borrado para poder sobreescribir los datos, el de grabado y el de reproducción.
Actualmente, los aviones ya no poseen de una cinta magnetofónica y en su lugar utilizan una memória flash (parecida a la de nuestro pen drive) y que registran 2 horas de grabación en cabina.
Las características de la caja negra están especificadas en el Anexo 6 de ICAO y cuyos requisitos mínimos dictados por la FAA los podéis encontrar aquí. Se sitúan en la parte posterior del avión (aquí la podemos ver en un 747), por ser según estadísticas, la parte menos dañada estructuralmente en accidentes aéreos. Fabricadas comúnmente de Titanio y recubiertas de un aislante especial, las características más importantes son que puede aguantar un impacto durante 6,5 milisegundos de 3600Gs (36000 veces la fuerza de la gravedad, que para que te hagas una idea, es sentir 3600 veces el peso de tu cuerpo [en la tierra] impactando sobre ti). Aguanta 2600kg sobre suyo, debe permanecer inerte durante 30 minutos temperaturas de 1100º y que pueden sumergirse hasta 6000 metros de profundidad bajo el agua, aguantando grandes presiones, sin sufrir ningún tipo de daño durante 36 horas. Además todas ellas llevan un localizador de emeregencia que trabaja a 37,5 KHz para su rápida localización y con una batería de 6 años de vida útil.
En un futuro, y según como recomienda la NTSB, se añadirán en las cabina cámaras que guardarán las imágenes para un uso parecido a las CVR y así tener otro punto de vista. Así mismo, se recomendará a las avionetas ligeras que no están obligadas a llevar Caja Negra (como el accidente ocurrido hace poco de una Pilatus) a instalar un sistema de grabación de imágenes de cabina que monitoricen los instrumentos de navegación, así como los pilotos, sus voces, ruidos en cabina,… para intentar dar luz a estos accidentes. Este sistema costaría 8000$ y tendría un aspecto similar a las actuales CVR y FDR
En el caso de la familia Airbus A320, estos van equipados un una DFDR (Digital Flight Data Recorder) y una CVR digitalizadas. El panel de test y activación de la CVR se sitúan en el Overhead del avión como podemos observar en la foto inferior. Algunos detalles de su uso son que mientras que el avión está parado debemos apretar el botón de GND CTRL para que funcione correctamente y evitar que nos de un error en la ECAM del avión. Una vez le damos se enciende de color azul el botón de ON. Encendido uno de los motores, se colocará en estado AUTO y registrará todo las conversas de los pilotos hasta 5 minutos después que se apaguen los motores. También podemos observar el boton de borrado de la memória y el de test.
Además, mediante el botón DFDR EVENT situado en la parte inferior derecha del pedestal se puede dejar constancia en la caja negra de un evento significativo. Así como el AIDS PRINT también relaciona los datos de la caja negra y se imprimen en la impresosa del avión para que los equipos de mantenimiento tengan una mayor información a la hora de hacer revisiones a los aviones y poder hacer actuaciones puntuales para corregir ciertos desvios de los parámetros normales del avión.
La historia de la aviaciónse remonta a tiempos
prehistóricos. El deseo de volar está presente en la humanidad,
probablemente desde el día en el que el hombre prehistórico se paró a
observar el vuelo de los pájaros y de otros animales voladores. A lo
largo de la historia del ser humano, hay constancia de intentos de volar
que han acabado mal. Algunos intentaron volar imitando a los pájaros,
usando un par de alas elaboradas con un esqueleto de madera y plumas,
que colocaban en los brazos y las balanceaban.
La
historia moderna de la aviación es compleja. Los diseñadores de aviones
se esfuerzan en mejorar continuamente las capacidades y características
de estos, tales como su autonomia, velocidad, capacidad de carga,
facilidad de maniobra, o la seguridad, entre otros detalles.
Anteriormente se hacían de madera, en la actualidad la gran mayoría de
aeronaves emplea aluminio y fibra de carbono como principales materias
primas en su producción.
Muy
probablemente fue el artista e inventor italiano Leonardo da Vinci la
primera persona que se dedicó seriamente a proyectar una máquina capaz
de volar. Da Vinci diseñó planeadores y ornitópteros, que usaban los
mismos mecanismos usados por los pájaros para volar, Sin embargo, nunca
llegó a construir tales máquinas, pero sus diseños se conservaron, y
posteriormente, ya en el siglo XIX y siglo XX, uno de los planeadores
diseñados por Leonardo da Vinci fue considerado digno de atención. En un
estudio reciente, se creó un prototipo basado en el diseño de ese mismo
planeador, y de hecho, el aparato era capaz de volar.
Siglo XIX: Planeadores
En
primer lugar, aparecieron los planeadores, máquinas capaces de
sustentar el vuelo controlado durante algún tiempo. En 1799, George
Cayley, diseñó un planeador relativamente moderno, que contaba con una
cola para controlarlo, y un lugar donde el piloto se podía colocar, por
debajo del centro de gravedad del aparato, dando así estabilidad al
aeronave. Cayley construyó un prototipo, que realizó sus primeros vuelos
no tripulados en 1804.
1900 - 1914: Los primeros vuelos en una aeronave más pesada que el aire Durante
la década de 1890, los Hermanos Wright se interesaron por el mundo de
la aviación, especialmente con la idea de fabricar y hacer volar una
aeronave más pesada que el aire, que pudiese despegar por medios
propios. Siguiendo el consejo de Lilienthal, en el año 1899 se pusieron a
fabricar planeadores. A finales de siglo, comenzaron a realizar sus
primeros vuelos con éxito con sus prototipos, en Kitty Hawk (Carolina
del Norte). El 7 de noviembre de 1910, realizaron el primer vuelo
comercial del mundo. Este vuelo, realizado entre Dayton y Columbus
(Ohio), duró una hora y dos minutos, recorriendo 100 kilómetros y
rompiendo un nuevo record de velocidad, alcanzando los 97 km/h.
1945 - 1980 Turbohélices Douglas DC-7.
Después
del fin de la Segunda Guerra Mundial, la aviación comercial pasó a
desarrollarse de manera independiente a la aviación militar. Empresas
fabricantes de aviones pasaron a crear modelos especialmente diseñados
para el transporte de pasajeros, y las líneas aéreas usaron durante los
primeros años después de la guerra, aviones militares modificados para
uso civil.
Aviones de fuselaje ancho
Los
aviones de fuselaje ancho son aviones comerciales que poseen tres filas
de asientos separadas por dos pasillos. Se crearon para proporcionar
más comodidad a los pasajeros, y facilitar su movilidad y la de los
tripulantes por el avión.
Estructura Los
aviones más característicos son los aviones de transporte subsónico,
aunque no todos los aviones tienen su misma estructura, suelen ser muy
parecidos. Las principales partes de estos aviones son:
ALAS El
ala es una superficie aerodinámica que le brinda sustentación al avión
debido al efecto aerodinámico, provocado por la curvatura de la parte
superior del ala (extrados) que hace que el aire que fluye por encima de
esta se acelere y por lo tanto baje su presión (creando un efecto de
succión), mientras que el aire que circula por debajo del ala (que en la
mayoría de los casos es plana o con una curvatura menor y a la cual
llamaremos intrados) mantiene la misma velocidad y presión del aire
relativo.
Fuselaje El
fuselaje es el cuerpo del avión al que se encuentran unidas las alas y
los estabilizadores tanto horizontales como verticales. Su interior es
hueco, para poder albergar en su interior a la cabina de pasajeros y la
de mandos y los compartimentos de carga. Su tamaño, obviamente, vendrá
determinado por el diseño de la aeronave
Estos son algunos de los aviones más modernos del mundo :
AWACS .
B2 SPIRIT.
CF-105 AVRO ARROW.
Los
aviones a través de la historia han sido un avance muy importante, el
deseo de los hombres prehistóricos de poder volar hoy en día ya no es un
sueño, está al alcance de todos, y nos ah facilitado mucho el poder
viajar a lugares lejanos en menos tiempo, mayor comodidad, y de manera
muy agradable. El avión es sin duda una de las creaciones tecnológicas
más importante & impresionantes fabricadas por el hombre y que
probablemente seguirá modernizándose con el tiempo.
procedimiento por el que se impulsa hacia delante un objeto como
reacción a la expulsión hacia atrás de una corriente de líquido o gas a
gran velocidad.
Un ejemplo sencillo de propulsión a chorro es
el movimiento de un globo hinchado cuando se deja salir el aire
repentinamente. Mientras se mantiene cerrada la abertura, la presión del
aire en el interior del globo es igual en todas direcciones; cuando se
suelta la boca, la presión interna que experimenta el globo es menor en
el extremo abierto que en el extremo opuesto, lo que hace que el globo
salga despedido hacia adelante.
Un motor a reacción no funciona
de forma tan sencilla como un globo, aunque el principio básico es el
mismo. Más importante que la diferencia de presiones resulta la
aceleración a altas velocidades del chorro que sale del motor. Esto se
consigue en el motor mediante fuerzas que permiten al gas fluir hacia
atrás formando un chorro. La segunda ley de Newton demuestra que estas
fuerzas son proporcionales al incremento del momento lineal del gas por
unidad de tiempo. En un motor a reacción, este incremento está
relacionado con el flujo de masa multiplicado por la velocidad de salida
del chorro. La tercera ley de Newton, que afirma que toda fuerza genera
una reacción igual y opuesta, exige que la fuerza hacia atrás esté
equilibrada por una reacción hacia adelante, conocida como empuje. Este
empuje es similar al retroceso de un arma de fuego, que aumenta cuando
se incrementa la masa del proyectil, su velocidad inicial, o ambas. Por
ello, los motores de gran empuje requieren un elevado flujo de masa y
unas altas velocidades de salida del chorro. Esto sólo puede conseguirse
aumentando las presiones internas del motor e incrementando el volumen
del gas por medio de la combustión.
Los dispositivos de
propulsión a chorro se emplean sobre todo en aviones de alta velocidad y
gran altitud, en misiles o en cohetes y naves espaciales. La fuente de
potencia es un combustible de alta energía que se quema a grandes
presiones para producir el elevado volumen de gas necesario para una
alta velocidad de salida del chorro. El oxidante necesario para la
combustión puede ser el oxígeno del aire, que se fuerza a entrar en el
reactor y posteriormente se comprime; también puede transportarse el
oxidante en el vehículo, de forma que el reactor no tenga que estar
rodeado por una atmósfera. Entre los motores que dependen de la
atmósfera para el suministro de oxígeno están los turborreactores, los
turboventiladores, las turbohélices, los estatorreactores y los
pulsorreactores. Los motores no atmosféricos suelen llamarse motores
cohete. 2.REACTORES
Todos
los reactores atmosféricos dependen del flujo de una gran masa de aire
que se comprime, se emplea para oxidar el combustible y finalmente se
expande hasta bajas presiones a través de una tobera para lograr una
elevada velocidad de salida del chorro. 2.1.Turborreactores Los
motores atmosféricos más empleados son los turborreactores. Después de
que el aire pase al motor, su presión se aumenta mediante un compresor
antes de entrar en la cámara de combustión. La potencia necesaria para
mover el compresor proviene de una turbina situada entre la cámara de
combustión y la tobera.
Casi todos los reactores de avión
emplean un compresor de flujo axial, en el que el aire tiende a fluir en
la dirección del eje pasando sucesivamente por una serie de grupos de
aspas fijas y giratorias, llamadas estatores y rotores. Las aspas están
situadas de forma que el aire entra en cada grupo a gran velocidad. Al
fluir a través de las aspas, su velocidad disminuye, con lo que aumenta
la presión. Los compresores modernos de flujo axial pueden aumentar la
presión 24 veces en 15 etapas; cada conjunto de estatores y rotores
forma una etapa.
A continuación, el aire comprimido entra en la
cámara de combustión, donde se mezcla con combustible vaporizado y se
quema. Para obtener el máximo rendimiento, la temperatura de combustión
debería ser la máxima que se pudiera obtener de la combustión completa
del oxígeno y el combustible. Sin embargo, esta temperatura calentaría
la turbina en exceso; las temperaturas de entrada en la turbina, que
actualmente limitan la potencia de los turborreactores, no pueden
superar los 1.100 °C aproximadamente, debido a las limitaciones térmicas
de los materiales. Para reducir la temperatura de entrada a la turbina
sólo se quema parte del aire comprimido. Esto se consigue dividiendo el
aire al entrar en la cámara de combustión: parte del aire se mezcla con
el combustible y se inflama, y el resto se emplea para enfriar la
turbina.
En la turbina, que actúa de forma inversa al compresor,
los gases se expanden parcialmente al pasar de forma alternativa por
estatores y rotores. Al entrar en cada grupo de aspas, la velocidad es
baja; el gas se expande y acelera a la vez que hace girar el rotor. La
turbina mueve el compresor, al que está unido por un eje que pasa por el
centro del motor, y también proporciona la potencia necesaria para la
bomba de combustible, el generador eléctrico y otros accesorios.
Los
gases, que en ese momento están a una presión intermedia, se expanden
por último en una tobera dirigida hacia atrás para alcanzar la elevada
velocidad de salida. Para obtener el máximo empuje, la tobera debería
expandir los gases hasta la presión de la atmósfera circundante. En la
práctica, sin embargo, una tobera así sería demasiado grande y pesada.
Las toberas reales son más cortas, lo que hace que la presión de salida
sea más alta y el empuje del motor sea algo menor.
Un
turborreactor no puede arrancar directamente estando parado o detenido;
primero hay que hacer que el eje empiece a girar mediante un motor de
arranque externo. En ese momento, el combustible se inflama mediante una
bujía calentada. Una vez en marcha el motor, la combustión se mantiene
sin necesidad de bujía.
El empuje de un turborreactor disminuye
cuando aumenta la temperatura del aire circundante, porque la menor
densidad del aire caliente reduce la masa que fluye a través del
reactor. En días cálidos, el empuje para el despegue puede aumentarse
inyectando agua en la entrada del compresor para enfriar el aire
mediante la evaporación del agua.
En los motores militares, un
llamado postquemador instalado entre la turbina y la tobera puede
proporcionar impulsos de aceleración o empuje adicional para el despegue
y el ascenso. En el postquemador se añade más combustible al chorro de
gases de escape para quemar el oxígeno que no se ha empleado en la
cámara de combustión; este proceso aumenta tanto el volumen del aire
como la velocidad del chorro. Sin embargo, la baja eficiencia del
postquemador restringe su uso a situaciones que exijan una gran
aceleración momentánea.
2.2. Turboventiladores o reactores de doble flujo El
turboventilador es una mejora del turborreactor básico. Parte del aire
entrante se comprime sólo parcialmente y se desvía para que fluya por
una carcasa exterior hasta el final de la turbina. Allí se mezcla con
los gases calientes que salen de la turbina, antes de llegar a la
tobera. Un reactor de doble flujo tiene mayor empuje para el despegue y
el ascenso y es más eficiente; el aire que fluye por el exterior
refrigera el motor y reduce el nivel de ruido.
En algunos
motores, el aire que fluye por el exterior no se vuelve a mezclar en el
reactor sino que escapa directamente. En este tipo de motor de doble
flujo, sólo una sexta parte del aire entrante atraviesa todo el reactor;
los otros cinco sextos se comprimen en la primera etapa del compresor o
ventilador y después salen al exterior. En las partes de alta y baja
presión del motor se necesitan velocidades de rotación distintas. Esta
diferencia se logra instalando dos combinaciones de turbina y compresor
en dos ejes concéntricos llamados rodetes gemelos. Dos etapas de turbina
de alta presión mueven las once etapas de compresor de alta presión
montadas en el eje exterior, y cuatro etapas de turbina mueven el
ventilador y cuatro etapas de compresor de baja presión en el eje
interno. Un ejemplo de motor de este tipo es el reactor JT9D-3, que pesa
unos 3.850 kg y puede alcanzar un empuje en el despegue de unos
20.000 kg. Esto es el doble del máximo empuje disponible en los aviones
comerciales más grandes antes de la llegada del Boeing 747.
Las
investigaciones actuales en turborreactores y turboventiladores se
centran sobre todo en lograr un funcionamiento más eficiente de los
compresores y turbinas, en diseñar sistemas especiales de refrigeración
de las aspas de la turbina para permitir mayores temperaturas de entrada
a la turbina y en reducir el sonido del reactor. 2.3.Turbohélices En
un motor de turbohélice, una hélice montada delante del reactor es
propulsada por una segunda turbina —o turbina libre— o por etapas
adicionales de la turbina que mueve el compresor. Alrededor de un 90% de
la energía de los gases expandidos se absorbe en la parte de la turbina
que mueve la hélice, con lo que sólo un 10% se emplea para acelerar el
chorro de gases de escape. Esto hace que el chorro sólo suponga una
pequeña parte del empuje total. Las turbohélices tienen determinadas
ventajas para aviones pequeños y medianos a velocidades de hasta 500 o
600 km/h. Sin embargo, no pueden competir con los turborreactores o
turboventiladores en aviones muy grandes o velocidades mayores. 2.4.Estatorreactores El
aire que se dirige hacia la entrada del reactor en un avión que vuela a
gran velocidad resulta parcialmente comprimido por el llamado efecto de
presión dinámica o efecto ariete. Si la velocidad del aire es lo
bastante alta, esta compresión puede ser suficiente para hacer funcionar
un reactor sin compresor ni turbina, el llamado estatorreactor. A veces
se ha calificado al estatorreactor de 'tubería voladora', porque está
abierto en ambos extremos y sólo tiene toberas de combustible en la
parte central. Sin embargo, una 'tubería recta' no funcionaría; un
estatorreactor debe tener una sección de difusión de entrada con la
forma apropiada para que el aire entre a baja velocidad y alta presión
en la sección de combustión; su tobera de escape también debe tener la
forma adecuada. Los estatorreactores pueden funcionar a partir de
velocidades de unos 300 km/h, pero sólo resultan prácticos para
aplicaciones militares a velocidades muy altas o supersónicas. Como el
estatorreactor depende de la velocidad del aire entrante para su
funcionamiento, un vehículo propulsado por este sistema debe ser
acelerado primero por otros medios hasta alcanzar una velocidad
suficientemente elevada. 2.5. Pulsorreactores
Un
pulsorreactor es similar a un estatorreactor, pero delante de la
sección de combustión se encuentra una serie de válvulas de charnela con
muelles. En un pulsorreactor, la combustión es intermitente o pulsante,
y no continua. El aire entra a través de las válvulas y hace que se
inicie la combustión, lo que aumenta la presión y cierra las válvulas,
con lo que el aire no puede salir por la entrada. Los gases calientes se
expulsan por la tobera trasera; esto produce empuje y reduce la presión
hasta el punto en que las válvulas pueden abrirse y admitir aire
fresco. Entonces vuelve a repetirse el ciclo. El pulsorreactor más
conocido es el que impulsaba el misil alemán V-1 utilizado hacia el
final de la II Guerra Mundial, que funcionaba a un ritmo de unos 40
ciclos por segundo.
El efecto pulsante también puede lograrse en
un reactor sin válvulas, o reactor de ondas, en el que el ciclo depende
de las ondas de presión que se mueven hacia delante y hacia atrás en un
reactor de dimensiones apropiadas. Un pulsorreactor proporciona empuje a
velocidad nula y puede arrancarse con el avión detenido, pero las
velocidades de vuelo máximas alcanzan sólo unos 950 km/h. Su baja
eficiencia, fuertes vibraciones y alto nivel de ruido limitan su empleo a
vehículos no pilotados de bajo coste. 2.6. Propulsión a chorro hidráulica
Los
dispositivos de propulsión a chorro no están limitados al uso de gases
como fluido; también pueden utilizar líquidos, como el agua. Un ejemplo
sencillo de sistema de propulsión a chorro con líquido basado en el
principio de reacción es el aspersor de pasto o césped giratorio.
Ya
en la década de 1920, ingenieros británicos y suecos trataron de
desarrollar sistemas de propulsión a chorro para barcos. En estos
sistemas se absorbe agua por la proa mediante bombas de alta presión y
se expulsa por la popa a través de una o más toberas que producen
chorros de agua de alta velocidad. Se necesitan bombas muy eficientes y
altas velocidades para que los reactores hidráulicos puedan competir en
los barcos con otras formas de propulsión. Aunque la propulsión a chorro
hidráulica no ha tenido éxito en los buques grandes, en la actualidad
se emplea en algunas lanchas rápidas y embarcaciones de recreo.
Los
tres motores a reacción más comunes son el turborreactor, la
turbohélice y el turboventilador. El aire que entra en un turborreactor
se comprime y pasa a una cámara de combustión. Los gases calientes
generados hacen girar la turbina que mueve el compresor. En las
turbohélices, casi toda la potencia es generada por la hélice movida por
la turbina, y sólo un 10% del empuje corresponde al chorro de gases de
escape. Los turboventiladores combinan el chorro de gases calientes con
aire propulsado por un ventilador movido por la turbina y desviado
alrededor de la cámara de combustión, lo que reduce el ruido. Esto hace
que sea muy empleado en aviones civiles
HISTORIA
El
principio de la propulsión a chorro se conoce desde hace siglos, aunque
su empleo para propulsar vehículos que transportan cargas es
relativamente reciente. El primer motor a reacción que se conoce fue un
dispositivo experimental de vapor desarrollado alrededor del siglo I dC.
por el matemático y científico griego Heron de Alejandría. Conocido
como eolípilo, el aparato de Heron no realizaba ningún trabajo práctico,
aunque demostraba que un chorro de vapor expulsado hacia atrás impulsa
al generador hacia delante. El eolípilo era una cámara esférica a la que
se suministraba vapor desde un soporte hueco. El vapor podía escapar
por dos tubos curvos situados en lados opuestos de la esfera, y la
reacción a la fuerza del vapor expulsado provoca el giro de la esfera.
El
desarrollo de la turbina de vapor se atribuye al ingeniero italiano
Giovanni Branca, que en 1629 dirigió un chorro de vapor contra una
turbina que a su vez impulsaba una troqueladora. La primera patente
registrada para una turbina de gas la obtuvo en 1791 el inventor
británico John Barber.
En 1910, siete años después de los
primeros vuelos de los inventores estadounidenses Orville y Wilbur
Wright, el científico francés Henri Marie Coanda diseñó y construyó un
biplano con propulsión a chorro, que despegó y voló por sus propios
medios, pilotado por el propio Coanda. Sin embargo, desalentado por la
falta de aceptación pública de su avión, Coanda abandonó sus
experimentos.
Durante los 20 años siguientes, la turbina de gas
se fue perfeccionando. Uno de los resultados de los trabajos
experimentales de aquel periodo fue la construcción en 1918 de un
turbocompresor para motores aeronáuticos convencionales, impulsado por
una turbina movida por los gases de escape. En los primeros años de la
década de 1930, numerosos ingenieros europeos obtuvieron patentes de
turbinas de gas. El diseño patentado por el ingeniero aeronáutico
británico Frank Whittle en 1930 suele considerarse como el primer esbozo
práctico de la turbina de gas moderna. En 1935, Whittle aplicó su
diseño básico al desarrollo del turborreactor W-1, que en 1941 realizó
su primer vuelo.
Entretanto, el ingeniero aeronáutico francés
René Leduc había mostrado en París (en 1938) un modelo de
estatorreactor. El ingeniero alemán Hans Pabst von Ohain diseñó un
turborreactor de flujo axial, y un avión propulsado por este motor
realizó su primer vuelo en 1939. El año siguiente, bajo la dirección del
ingeniero aeronáutico Secundo Campini, los italianos desarrollaron un
avión propulsado por una turbohélice con un compresor alimentado por un
motor de pistones. El primer avión a reacción estadounidense, el Bell
XP-59, estaba impulsado por el turborreactor I-16 de General Electric,
una adaptación del diseño de Whittle realizada en 1942.
El
pulsorreactor fue desarrollado por el ingeniero alemán Paul Schmidt a
partir de un principio descrito por primera vez en 1906. Schmidt obtuvo
su primera patente en 1931. El misil V-1, que voló por primera vez en
1942, estaba propulsado por un pulsorreactor. A mediados de la década de
1940 también tuvieron lugar los primeros vuelos comerciales con
turbohélice. En 1947, el avión experimental X-1, propulsado por un motor
cohete de cuatro cámaras con combustible líquido y transportado por un
bombardero hasta la estratosfera para su lanzamiento, fue el primer
avión pilotado en romper la barrera del sonido. Posteriormente, el avión
experimental Douglas Skyrocket, propulsado por un reactor además
de un motor cohete de combustible líquido, rompió la barrera del sonido
a baja altitud después de despegar por sus propios medios.
El
primer reactor comercial, el británico Comet, comenzó a volar en 1952,
pero el servicio se suspendió después de que en 1954 se produjeran dos
accidentes graves. Ese mismo año, en Estados Unidos, el avión a reacción
Boeing 707 se probó con fines comerciales. En 1958 los vuelos regulares
comenzaron.
El constante desarrollo de la propulsión a chorro
ha llevado a avances espectaculares en la aeronáutica: por ejemplo,
aviones pilotados capaces de alcanzar velocidades varias veces
superiores a la del sonido, misiles balísticos intercontinentales o
satélites artificiales lanzados por cohetes de gran potencia
aquí les dejo un video sobre la propulsion a chorro:
Constituyen la parte estructural donde se crea fundamentalmente la sustentación que permite volar al avión. En los aviones que poseen más de un motor, estos se encuentran situados en las alas y en el caso que sean de reacción también pueden ir colocados en la cola. Además, en las alas están ubicados los tanques principales donde se deposita el combustible que consumen los motores del avión.
Al diseño, estructura de la superficie y sección transversal de las alas los ingenieros que crean los aviones le prestan una gran importancia y éstas varían según el tamaño y tipo de actividad que desempeñará el avión.
Para que un avión pueda realizar las funciones básicas de despegue, vuelo y aterrizaje es necesario que las alas incorporen también algunas superficies flexibles o movibles que introducen cambios en su forma durante el vuelo.
Entre las funciones de algunas de esas superficies flexibles está incrementar la creación de la sustentación que mantiene al avión en el aire, mediante la introducción de variaciones en el área de las alas u ofreciendo mayor resistencia al aire durante las maniobras de despegue y aterrizaje. De esa forma se logra reducir al mínimo la velocidad necesaria para despegar o aterrizar, cuestión ésta que dependerá del peso y tamaño del avión, así como de las recomendaciones del fabricante.
Las alas de los aviones modernos pueden tener diferentes formas en su sección transversal y configuraciones variadas. Podemos encontrar aviones con alas rectas o con otras formas como, por ejemplo, en flecha o en delta.
aquí le dejo un vídeo de como se hacen las alas: http://www.youtube.com/watch?v=QwgHWyx5Tcg
La razón por la que nos cuesta creer que un avión puede
mantenerse en vuelo se debe a que tenemos interiorizada desde siempre la Ley de la Gravitación Universal
de Newton, por la que un cuerpo se ve atraído hacia la Tierra irremediablemente.
Antes de seguir, os voy a poner un pequeño esquema con las
principales partes de un avión, para que lo vayáis consultando conforme vayamos
nombrándolas.
Pues bien, para entender como se vence la fuerza de la
gravedad, hay que enuciar otra ley física conocida como el Teorema de
Bernoulli, en el que se basó el principio de sustentación de los aviones. Esta
ley asegura que cuado aumenta la velocidad del aire, su presión disminuye.
Sabiendo esto, una forma fácil de decirlo es que, el avión
vuela gracias a la forma de sus alas. Su diseño permite que el aire circule más
rápido por la parte superior del ala (extrados) y más lento por su parte
inferior (intrados). Esto hace que la presión bajo el ala sea mayor que encima
de ella y, por lo tanto, el avión recibe un empujón hacia arriba. Así, queda
suspendido entre dos fuerzas. Cuando el avión se mueve debido a la fuerza del
motor, el aire circula por sus alas produciendo el empuje que lo hace volar.
Pero, así lo que conseguimos es mantener al avión en vuelo. Antes
tiene que despegar.
En la cabecera de pista se ponen los motores a máxima
potencia pero con los frenos accionados. Para calcular la máxima potencia,
primero hay que tener en cuenta el peso del avión, la cantidad de pasajeros,
equipaje y combustible. Los motores deben alcanzar una fuerza equivalente a la
tercera parte el peso total. Cuando se logra dicha velocidad, el avión recorre
parte de la pista hasta que, con la utilización de los flaps se consigue elevar
el borde de ataque del ala, que aumenta así la sustentación.
El vuelo del avión a altitud de crucero se realiza debido a
los efectos de las fuerzas que antes explicamos.
Y llegamos al momento del aterrizaje, la maniobra más
difícil, ya que hay que tener en cuenta multitud de factores. Cuando el avión
va perdiendo altitud se abren los flaps con el fin de conseguir una mayor
superficie alar que permita que, con menor velocidad, el avión siga sujeto y no
se precipite al suelo (estas alas actúan como una especie de paracaídas). El
tren de aterrizaje, entonces, toca el suelo y, en ocasiones, se utiliza la
reversa, que consiste en reorientar las aspas de sus turbinas y su fuerza para
conseguir el frenado del avión.
bueno aquí les dejo un vídeo para que lo entendáis mejor: http://www.youtube.com/watch?v=MVNBMc98LEg
La historia de la aviación se remonta al día en el que el hombre prehistórico se paró a observar el vuelo de las aves y de otros animales voladores. El deseo de volar está presente en la humanidad desde hace siglos, y a lo largo de la historia del ser humano hay constancia de intentos de volar que han acabado mal. Algunos intentaron volar imitando a los pájaros, usando un par de alas elaboradas con un esqueleto de madera y plumas, que colocaban en los brazos y las balanceaban sin llegar a lograr el resultado esperado.
Muchas personas decían que volar era algo imposible para las capacidades de un ser humano. Pero aun así, el deseo existía, y varias civilizaciones contaban historias de personas dotadas de poderes divinos, que podían volar.
La historia moderna de la aviación es compleja. Durante siglos se dieron tímidos intentos por alzar el vuelo, fracasando la mayor parte de ellos, pero ya desde el siglo XVIII el ser humano comenzó a experimentar con globos aerostáticos que lograban elevarse en el aire, pero tenían el inconveniente de no poder ser controlados. Ese problema se superó ya en el siglo XIX con la construcción de los primeros dirigibles, que sí permitían su control. A principios de ese mismo siglo, muchos investigaron el vuelo con planeadores, máquinas capaces de sustentar el vuelo controlado durante algún tiempo, y también se comenzaron a construir los primeros aeroplanos equipados con motor, pero que, incluso siendo impulsados por ayudas externas, apenas lograban despegar y recorrer unos metros. No fue hasta principios del siglo XX cuando se produjeron los primeros vuelos con éxito. El 17 de diciembre de 1903 los hermanos Wright se convirtieron en los primeros en realizar un vuelo en un avión controlado, no obstante algunos afirman que ese honor le corresponde a Alberto Santos Dumont, que realizó su vuelo el 13 de septiembre de 1906.
A partir de entonces, las mejoras se fueron sucediendo, y cada vez se lograban mejoras sustanciales que ayudaron a desarrollar la aviación hasta tal y como la conocemos en la actualidad. Los diseñadores de aviones se siguen esforzando en mejorar continuamente las capacidades y características de estos, tales como su autonomía, velocidad, capacidad de carga, facilidad de maniobra o la seguridad, entre otros detalles. Las aeronaves han pasado a ser construidas de materiales cada vez menos densos y más resistentes. Anteriormente se hacían de madera, en la actualidad la gran mayoría de aeronaves emplea aluminio y materiales compuestos como principales materias primas en su producción.Recientemente, los ordenadores han contribuido mucho en el desarrollo de nuevas aeronaves